El Grupo Lazarus controlado por Corea del Norte ha roto su silencio. Según la plataforma en cadena Arkham Intelligence, los hackers activaron sus billeteras y transfirieron 244 BTC por valor de aproximadamente 19,42 millones de dólares.
La transacción inmediatamente llamó la atención de los analistas, ya que este tipo de actividad tradicionalmente precede al lanzamiento de una cadena de lavado de activos robados. Pero, ¿debería el mercado entrar en pánico ahora mismo?
Actualmente, esta billetera particular del Grupo Lazarus todavía controla una cartera consolidada de activos por valor de alrededor de 40 millones de dólares. Más de la mitad está en la criptomoneda insignia: el saldo del grupo contiene 267,526 BTC por valor de 20,97 millones de dólares al precio actual del activo de alrededor de 78,380 dólares.

Esto significa que, con la última transferencia, los hackers han movido casi toda su reserva de Bitcoin.
La reciente transacción de 19,42 millones de dólares es insignificante en comparación con el volumen de negociación diario de Bitcoin y no es capaz de hacer caer el precio directamente. Sin embargo, los analistas de Hupzy enfatizan que el problema clave no es el tamaño de la transferencia, sino el hecho de que las billeteras han salido del "modo de suspensión".
Como regla general, el patrón operativo de Lazarus incluye tres etapas:
- División: Una gran cantidad se distribuye entre docenas de nuevas direcciones.
- Mezcla: Las monedas se envían a través de servicios de privacidad para ocultar su origen.
- Retiro de efectivo: La criptomoneda lavada se vende a través de plataformas de venta libre (OTC) o servicios P2P.
Además de BTC, la cartera diversificada de los hackers contiene grandes cantidades de stablecoins y altcoins, incluyendo 9,29 millones de USDT, 1,737 ETH (4,3 millones de dólares) y 5,024 BNB (3,5 millones de dólares).
¿Es hora de preocuparse? Spoiler: Es demasiado pronto para dar la alarma
Para responder a la pregunta planteada en el titular, es demasiado pronto para dar la alarma. El principal obstáculo para lavar estos fondos sigue siendo la infraestructura de seguridad avanzada de la industria cripto.
Las plataformas AML modernas marcan automáticamente las transacciones que involucran direcciones rastreadas del Grupo Lazarus. Esto permite a las principales plataformas de intercambio identificar rápidamente transacciones relacionadas y bloquear flujos entrantes, lo que dificulta significativamente que los hackers conviertan la criptomoneda directamente en dinero fiduciario.
El movimiento de estos 244 BTC permanece bajo observación directa por parte de firmas de análisis especializadas, convirtiendo el incidente de una razón para el pánico en un caso operativo controlado para la industria.






